12 abr. 2011

LOS RAMONES: EL LEGADO DE UNA LEYENDA




Los Ramones han sido una de las bandas más influyentes de la historia de la música. Algunos se atreven a ir más lejos y aseguran que salvaron al Rock and Roll. Dicen que todo lo que se escucha actualmente está influido de alguna manera por ellos. Grupos como Rancid, White Zombie, Red Ho t Chili Peppers o Blondie han reconocido que sin ellos no hubieran llegado a ser lo que son hoy en día.
Esta banda de punk salió de la barriada neoyorquina de Forest Hills, en el distrito de Queens, en 1974. Fue Tom Erdélyi, conocido como Tommy Ramone, quien convenció a John Cummings (Johnny Ramone) y a Douglas Colvin (Dee Dee Ramone) de formar un grupo.

Tommy y Johnny habían compartido días de colegio e inquietudes musicales en el grupo Tangerine Puppets. Desde muy joven, Tommy comenzó a trabajar en estudios de grabación, entre ellos el Dick Charles y el Record Plant, donde tuvo la oportunidad de ser asistente del ingeniero de sonido en grabaciones de Jimi Hendrix y otros grandes artistas. Desde que eran unos adolescentes, Johnny, Dee Dee y Tommy eran seguidores de los Stooges y les gustaba aspirar pegamento y fumar marihuana. Recorrían cientos de kilómetros en coche para ver a los New York Dolls. Johnny estudió para militar y no cogió una guitarra eléctrica hasta los 22 años. Fue el comienzo de Los Ramones.

Jeffrey Hyman, conocido como Joey Ramone, provenía de una familia desestructurada.
Padecía un trastorno obsesivo compulsivo, que le hacía repetir ciertos rituales. Con dieciocho años se internó en un hospital. Se había convertido en un ser tímido e inseguro.
Este trastorno le acompañó toda su vida y le ayudó a desarrollar una creatividad y sensibilidad extraordinarias. Su madre siempre fue su gran apoyo y fuente de inspiración. Y la música, su salvación. Johnny y él nunca fueron amigos. No tenían nada en común, excepto su peculiar gusto por los pantalones de satén, los abrigos de Chinchilla y su enorme pasión por grupos como Television, New York Dolls, MC5 o Alice Cooper.
Johnny era un tipo de derechas y ultraconservador. A los 10 años, según él, se hizo republicano y consideraba a Ronald Reagan como el mejor presidente estadounidense de la historia. Cuando recogió en el 2002 el trofeo del Rock and Roll Hall of Fame tuvo incluso la desfachatez de decir: “Que Dios bendiga a América y a George W. Bush”. Joey, en cambio, era un judío liberal de izquierdas, un activista concienciado. Fue Tommy quien se obstinó en que formase parte del grupo pero no era el tipo de cantante que Johnny deseaba en Los Ramones.

En los principios más remotos del grupo, Joey era el batería, Johnny tocaba la guitarra y Dee Dee se ocupaba del bajo y de cantar. Tommy era el consejero de Los Ramones por su larga experiencia en el mundo discográfico. Insistió en que Joey cantara porque tenía mejor voz que Dee Dee y porque cuando éste tocaba, se olvidaba de las letras. Tras varias audiciones sin éxito a diferentes baterías decidieron que Tommy sustituyera a Joey. Nunca antes había tocado una batería, sin embargo, a partir de entonces, el sonido de Los Ramones empezó a configurarse.

El nombre de la banda fue idea de Dee Dee. Era gran fan de los Beatles, especialmente de Paul Mc Cartney, quien solía registrarse en los hoteles como Paul Ramone. Dee Dee empezó a utilizarlo y los demás le siguieron. La vestimenta oficial era al estilo rockero de los años 50, con cazadoras de cuero y tejanos gastados de color azul, que idearon incluso antes de saber si funcionarían musicalmente.


La madre de Joey tenía una galería de arte donde solían ensayar aunque tardaron poco en tocar en el CBGB. Allí se hizo famoso el “one, two, three, four” de Dee Dee. Han pasado más de 30 años desde aquel primer concierto y la gente sigue alucinando con el estilo genuino de Ramones. Canciones rápidas y enérgicas, de apenas dos minutos de duración. Temas de tres acordes, sencillos y pegadizos, que van más allá de lo aparente. La música que crearon es una síntesis de influencias porque fueron grandes conocedores del rock en todas sus vertientes. Les gustaba protagonizar absurdas peleas en pleno directo. Esta espontaneidad empezó como algo emocionante e impredecible hasta convertirse en parte rutinaria del show. Los primeros conciertos en el CBGB eran de apenas 100 personas, contando a los propios Ramones y a los Blondie, eternos seguidores de la banda. En un año, el local se llenó de cientos de fanáticos que sólo querían escuchar al cuarteto Ramone.

Una amalgama de sonidos bubblegum, surf y rock recreados por una furia incontenible consiguieron que Danny Fields, (anteriormente había trabajado con los Doors, Patti Smith y los Stooges) se convirtiera en su primer representante. Poco después llegaría su primer contrato con Seymour Stein, presidente de Sire Records, con quien grabaron su primer disco titulado Ramones (1976). Un LP clave que contenía todo el sonido característico del grupo. Este fue el inicio de una trayectoria repleta de éxitos como “Judy is a punk” o “Blitzkrieg bop”. En Inglaterra y Suramérica provocaron una gran agitación, estimulando el nacimiento del punk rock en el Reino Unido con el surgimiento de grupos como Sex Pistols, The Clash o The Damned. En USA fueron grandes incomprendidos, debiendo conformarse con tocar en pubs y pequeños locales. No salían en la radio porque los medios de comunicación estaban en su contra. Los consideraban problemáticos y marginales.

En diciembre de 1976 volverían a la carga con el indispensable The Ramones leave home. Este disco sentaría las bases del punk rock de los chicos de Forest Hills con canciones como “Gimme Gimme Shock Treatment” o “Pinhead”. Rocket to Russia (1977), uno de los mejores álbumes del grupo, incorpora sonidos surf. Incluye una de las canciones de cabecera de Los Ramones, “Sheena is a punk rocker”. En 1978, el álbum llegó al número 49 de la lista de álbumes pop de las “Billboard Music Charts”.

Después de tres años, Tommy abandonó la batería por el stress de las giras y la mala convivencia. Desde entonces se dedicó a tareas de producción, llegando a trabajar no sólo para Los Ramones, sino para gente como The Replacements o The Rattlers. Poco después editaron en Gran Bretaña el directo It’s alive (1979). Fue reemplazado por Mark Bell, conocido como Marky Ramone, ex componente de Voidoids, el grupo de Richard Hell. Con él grabaron el disco Road to ruin (1978), con un sonido pop más clásico para captar mayor audiencia. Este LP de apenas unos 30 minutos fue grabado en Media Sound Studios. En él destacan la competente vocalidad de Joey y el tema “I wanna be sedated”, una de las canciones más populares de la banda.

Grabar la banda sonora de la película “Rock and Roll High School” hizo un sueño realidad: trabajar con el productor más mítico y decisivo de la historia del Rock, Phil Spector, quien además de ayudar a Joey con su voz e inseguridad, les produciría End of the century (1980). El disco más polémico de los de la Costa Oeste está influenciado por las melodías de las Ronnettes o las Crystals, bandas femeninas que llevaron a Spector a las más altas cotas de popularidad. Los mismos Ramones cuentan que Phil les hacia tocar una nota de la película High School 60 o 70 veces seguidas durante más de doce horas. En una de esas tomas, Johnny intentó irse y Phil le amenazó a punta de pistola. También es un hecho que Spector pretendía alejar a Joey del grupo y convertirlo en artista en solitario.
End of the century supuso alejarse de sonidos punk rock y hard core para acercarse más al pop. Incluso la portada del disco supuso una polémica al aparecer los cuatro Ramones con camisetas de diferente color, sin las tradicionales cazadoras de cuero y los tejanos rotos. No fue el disco que Johnny y Dee Dee querían aunque Joey estaba encantado porque era un fan acérrimo de Phil Spector desde los 9 años.

Su siguiente trabajo fue Pleasant dreams (1982), uno de los menos recordados oficialmente pero el preferido de muchos fans. Presenta a los Ramones más variados estilísticamente, con himnos inolvidables como “The KKK took my baby away”. Una canción que Joey escribió cuando Johnny le robó a su novia Linda. Desde aquel momento, ambos Ramones permanecieron 18 años sin hablarse. Johnny y Linda se casaron y estuvieron juntos hasta la muerte de éste.

En 1983 aparece uno de los discos más flojos de la banda, Subterranean jungle. En España sólo puede conseguirse en la serie de importación de WEA. Contiene tres covers de oscuros temas de los 60, “Little bit of soul”, de los Music Explosion, “I need your love”, de los Boyfriends y una estupenda versión del tema de los Chamber Brothers, “Time has come today”. Durante esta época grabaron un tema que no fue utilizado en ninguno de sus discos y que fue cedido a la banda sonora de una nueva película de Allan Arkush, “Get Crazy”. El
tema en cuestión se llama “Chop suey” y cuenta con la participación de las dos chicas de B’52s, Kate Pierson y Cindy Wilson.



Debido a sus problemas con el alcohol, Marky Ramone dejó la banda en 1983. Fue sustituido por Richard Reinhart, (Richie Ramone), con el que grabaron el disco Too tought to die (1984), que contiene la canción más conocida del grupo, “Howling at the moon (Sha la la la)”. Antes de su incursión en Los Ramones, Richie tocaba en Velveteen y compuso unos cuantos temas ramonianos como el célebre “Somebody put something y my drink”.
Animal boy (1986) supuso una transición hacia la madurez del sonido ramoniano. Incluye canciones tales como “My brain is hanging upside down (Bonzo goes to Bitburg)”, escrita como protesta a la visita del presidente Ronald Reagan al cementerio de Bitburg en Alemania Occidental. Halfway to sanity (1987) fue el último disco que Richie grabó con ellos. Según él, fue debido a “un problema con el dinero de las camisetas de la banda.
Llevaba varios años en la banda y no veía ni un dólar de sus ventas, para eso no era considerado un Ramone, pero para el resto de las cosas sí”. Actualmente vive en Los Ángeles, donde trabaja en una compañía audiovisual y vive alejado del mundo ramoniano, por los problemas que tuvo con los miembros de la banda, especialmente con Johnny. En su lugar, volvió Marky Ramone. 
 
Brain drain (1989), recorre la historia de Los Ramones, con un sonido actual y una cuidada ejecución. Letras brillantes con una versión del tema “I don’t wanna grow up” de Tom Waits y otra de Johnny Thunders llamada “I love you”. Este fue el último disco que Dee Dee grabó en compañía de sus colegas para comenzar una carrera como rapero, que fracasó. Fue reemplazado por Christopher John Ward, C.J Ramone. Aunque era 20 años más joven, con él hicieron grandes discos en directo y otros en estudio como Loco live (1991), grabado en la Sala Zeleste de Barcelona, Mondo bizarro (1992), y Acid eaters (1993), un homenaje a grandes artistas de los años 60 como Elvis Presley, Bob Dylan, The Who o Rolling Stones. El último trabajo de estos trovadores atemporales fue Adiós amigos (1995). Con estética mexicana y con los componentes del grupo a punto de ser fusilados en la contraportada, los cuatro de Queens se despidieron de sus incondicionales.

Marky Ramone es uno de los baterías “supervivientes” de la banda junto a Tommy y Richie. El primero en morir fue Joey debido a un linfoma. Dee Dee, principal compositor de la banda, murió de una sobredosis de heroína. No superaron los 50. Johnny tampoco pudo vencer su batalla contra el cáncer de próstata. A los 55 años y agonizante en su lecho de muerte, aún saco fuerzas para saludar a los miles de fans que se habían reunido en el con-cierto de Red Hot Chili Peppers en Los Ángeles para celebrar el 30 aniversario del nacimiento de los Ramones. En 2006 se celebró el 30 aniversario de la grabación del primer álbum y Marky realizó una gira mundial que le trajo a 11 ciudades españolas, acompañado por diferentes músicos como el alicantino Tony DV. Ha sido él quien nos ha revelado algunos de los caprichos del batería Ramone. “No recibe visitas antes de los conciertos, le gusta disponer de 15 toallas nuevas de color blanco, lavadas tres veces y secadas con secadora, una caja de Jack Daniel’s, una suite en el mejor hotel de la ciudad y por supuesto, amiguitas”.


Los Ramones fueron sinónimo de rock pero también de mucho dinero. Bolsos, chapas, parches, camisetas... cualquier cosa con el logo del águila con bate de béisbol que diseñó Arturo Vega. No importa si es para Inditex o H&M. Incluso Converse sacó un modelo de su zapatilla “All Star” con aspecto gastado. Tommy Hilfiger ha presentado una línea de ropa rockera al estilo ramoniano, aconsejado por el mismísimo Marky. Además siempre hay un disco o un libro listo para vender. Innumerables reediciones masterizadas de discos y llenos de extras como maquetas y directos. Ahora la productora de cine Variety quiere hacer un remake de la película “Rock and Roll High School”. Para los fanáticos de Los Ramones, uno de los mejores documentales que se ha hecho es “The end of the century” (Warner 2005). Este film sirve para comprender por qué los Ramones siguieron juntos durante más de dos décadas pese a los problemas internos. Curiosamente Joey, Johnny y Dee Dee murieron antes de ver finalizado el documental.El control de la marca Ramones siempre preocupó al grupo. Era una de sus principales fuentes de ingresos y llegaron a romper con managers por discusiones con la comisión de venta de camisetas.

Los Ramones nunca vendieron millones de discos pero el tiempo les ha dado la razón. La esquina de Bowery y la calle 2, ubicada en el East Village de Manhattan, cerca del CBGB, lleva el nombre de “Joey Ramone Place”. Además, en Berlín tienen un museo que cuenta con unos trescientos objetos relacionados con el grupo, entre los destacan los pantalones de Johnny, las clásicas deportivas de Marky y los guantes que se enfundaba Joey antes de salir a escena. Los Ramones han sido, son y siempre serán los pioneros y líderes del punk. Dejaron un legado de fanáticos que siempre les recordarán por su autenticidad y honestidad. Sin ellos no hay futuro.

AINTZANE CASTILLO

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