16 abr. 2011

GERARD QUINTANA “HAY QUE TOMAR NOTA Y EMPEZAR UN MUNDO NUEVO”





He conocido a un Gerard que me ha sorprendido positivamente. Un tipo preocupado por la falta de reacción de los agentes políticos y sociales ante esta crisis que pide a gritos soluciones nuevas. Alguien tan normal como tú y yo pero, a la vez, especial. Me ha confesado que de no haber estudiado interpretación, hubiera sido periodista. Este mundo se habría perdido una de las estrellas más brillantes que iluminan nuestro camino. En esta entrevista Gerard Quintana nos ha regalado lo que él más valora de las personas: sinceridad, confianza y complicidad.

¿Con qué soñabas cuando eras pequeño?

Soñaba con ser invisible sin crecer. El camino hacia la edad adulta me parecía una traición a mi infancia. Ahora sueño con no dejar de crecer sin perder esa ilusión original, y en publicar mi primer libro.


¿Tenías algún héroe? ¿Sigues creyendo en ellos?

No fui un coleccionista de héroes, aunque en mi adolescencia me atraía un montón el personaje de David Carradine en la serie Kung Fu, y después llegaron Dean Moriarty, el personaje protagonista de la novela de Jack Kerouac "On the road", y también Bob Dylan, Jim Morrisson, Leonard Cohen, Boris Vian…Ahora sólo creo en las personas.


¿Te gusta la realidad en la que vivimos o cambiarías alguna cosa?

Cambiaría muchas cosas. En primer lugar, el concepto de progreso que ahora se confunde con la superproducción, el megaconsumo y la dilapidación de recursos, además de unas fuentes de energía obsoletas y contaminantes. Buscaría una opción que priorizara la sostenibilidad para que mis hijos no tengan que vivir en un futuro absurdo. La filosofía del decrecimiento podría ser una buena alternativa. (www.decreixement.net)


¿Quién es el culpable de esta crisis mundial?

Yo, no, lo juro. Y me parece que tú tampoco. Creo que todo se disparó en la era Reagan hacia una economía del libre mercado y de la libre especulación que muchos han aprovechado, pero que se basaba en una insostenibilidad que se ha disfrazado demasiado tiempo tras un telón de bienestar y abundancia. Demasiado tarde, pero esa idea del mundo ya ha fracasado. Hay que tomar nota y empezar un mundo nuevo.


¿En qué afecta la crisis a Gerard Quintana?

Pues como a cualquier trabajador autónomo más, pero intento leerlo en positivo. En tiempos de crisis la creatividad se dispara. El Renacimiento fue fruto de una gran crisis. Hay que aprender a vivir mejor con menos lastre.

¿Qué crees que les falta a los jóvenes de hoy en día?

Les falta creer que ellos son el futuro y el cambio, les toca reinventar el mundo y asumir su responsabilidad y les toca rebelarse pero se les educa para acomodarse.


¿Y tú, qué esperas para el futuro?

No perder la ilusión, que es el motor de cualquier vida. Todo lo demás, salud, dinero y amor, viene después por el camino que abren los sueños. También espero no dejar de crear.


¿Si pudieras ser el protagonista de un cuento, serías…?

Peter Pan, está claro.










¿Crees en las utopías? 

Claro que sí. Dice Eduardo Galeano, cuando le preguntan qué es la utopía, que es aquello que nos hace caminar. Será porque siempre está lejos, por más que andes hacia ella. A mí me encanta caminar.


¿Y cuándo se ha perdido la esperanza?

Queda la desesperanza. Y luego el fondo en el cual uno puede apoyarse, después de la caída, y luego volver a levantarse. Siempre existe el riesgo de quedarse en el suelo pataleando en lugar de buscar una salida y crecer.


¿Cuál es la luz que guía a Gerard?

La que nos guía a todos, lo que sucede es que cada cual le damos un nombre o un sentido distinto. Mi luz es el amor, está claro. A uno mismo y a los demás en consecuencia.


¿Cómo eres en la intimidad, en tu día a día?

Intenso, dicen que a veces demasiado. Soy sincero, por pura supervivencia y por respeto, y amigo de mis amigos y amante de mis amores. Cada día es diferente siempre al anterior y al siguiente. Empieza muy temprano, poco antes de la salida del sol y nunca sé cuándo terminará. A menudo los días me acaban, más que darlos por acabados.


¿Hay algo que quisieras borrar de tu vida?

No, en cualquier caso hay muchas cosas que añadiría a mi vida, pero ni por asomo borraría nada. Incluso la timidez que me dio la lata durante mi infancia sirvió para que ahora sea como soy, supongo.


¿Qué te queda por decir o escribir?

Todo. Lo que está dicho y escrito ya no es mío, es de todos.

Dicen que los tiempos pasados fueron mejores ¿Sientes nostalgia de tus años en Hasta los Huevos de Mili y Ninyin´s Mine Workers Union Band?

También dicen que la tragedia del hombre es no darse cuenta que una vida contiene muchas vidas. No pretendo quedarme viviendo una vida que ya no es la mía. Lo recuerdo con simpatía, eso es todo.





¿Qué huella ha dejado bajo tu piel Sopa de Cabra?

La del aprendiz que aprende el oficio trabajando. Para mí fue un lujo poder formar parte de ese proyecto y crecer con él.


¿Tenéis relación?

Cordial pero en la distancia. Vivo en una isla y ellos en la península, en Girona. Todos tenemos hijos y obligaciones cotidianas que no nos dejan mucho tiempo para vernos, pero lo intentamos de vez en cuando. La mayoría no ha dejado su vinculación con la música y siempre es excusa para algún encuentro.


¿Sería posible una “reunión”?

Hace algún tiempo, recibimos alguna propuesta para un posible concierto de reencuentro con los miembros de la antigua banda que quedamos. Finalmente no se llevó a cabo pero fue la excusa para que hablásemos de ello y no lo descartamos pero de una forma puntual y en un futuro indeterminado.


¿Qué conlleva formar parte de una banda de rock? ¿Unos principios, una ideología, el gusto por la música?

Sí, es necesario un lugar común como punto de partida. Y cuantas más coincidencias en ámbitos diferentes como los que apuntas en tu pregunta, más consistencia tendrá la banda.





¿Qué es lo más bonito que te ha dicho un fan?

¿Quieres pasar la noche y la vida conmigo?


¿El silencio es el mejor remedio para olvidar?

La música es un buen vehículo para asumir sin olvidar.


¿Te descargas música de internet?

No, pero escucho mucha música a través de internet, y luego saco mis conclusiones y elijo en función de lo que me permite mi economía de músico autónomo.


¿Lo último que has comprado?

Rock, paper, scissors, de Michael Brook, i Els millors professors Europeus de Manel.


¿Qué opinas de algunas bandas catalanas que están despuntando últimamente?

Me alegro de que la ciudad de Barcelona esté perdiendo sus complejos y cante en la lengua que quiera sin prejuicios. Les deseo la mayor suerte.


¿Cómo ves el futuro de la industria musical?

Confuso, están muy perdidos intentando reconvertirse en empresas tentaculares, que intentan sustituir los beneficios de los cada vez menos comprados discos, por porcentajes en las giras de directos y en los derechos editoriales de los autores. Pero rápidamente se han vuelto a perder en macro festivales y en saturaciones de oferta más lúdica que musical y excesivamente masificada en detrimento de la calidad artística.


¿Crees que el CD tiene futuro o le pasará como al vinilo?

Nunca encajaré que “desapareciera” el vinilo. El CD nunca le llegará a la suela del surco. El vinilo prevalecerá aunque sea en sectores concretos y en coleccionismo, pero el CD pasará a la historia como el final del soporte musical.


Háblanos de 10 Cançons urgents per a una crisi.

Un espectáculo que nace de la voluntad de incidir, de interactivar, de dirigirme a la realidad más inmediata, común y social. También aprovecho para unir diferentes lenguajes que me son cercanos y amados, como la música desde el punto de vista del cantautor libre con su voz y una guitarra, la poesía y el teatro.


El cantautor de hoy en día es...

Es diverso y mutante y a veces le cuesta descubrir su condición de cantautor, hasta que desnuda sus canciones y su discurso, de modas y tendencias.









¿Qué podemos encontrar en tu disco Treu banya?

Un viaje emocional lleno de juegos subliminares y de un año de trabajo constante y preciosista. Es una reivindicación de la belleza, algo revolucionario en estos tiempos en los que vendemos paisajes casi eternos y hermosos, a cambio de un enriquecimiento circunstancial, particular, egoísta, y de un empobrecimiento de nuestro patrimonio natural. Todo ello con más de treinta instrumentos a lo largo de 17 canciones. Diecisiete estados de ánimo distribuidas en cuatro estaciones, como en los viejos dobles vinilos de 4 caras y con doce músicos dando lo mejor de si mismos, cómplices y sinceros.



¿Tus influencias musicales?

Uf… Somos esponjas. Yo creo que van desde la “chanson” francesa al rock, a las influencias de la psicodelia, Pau Riba incluido, pasando por los baladistas italianos y por todo lo que he escuchado muchas veces sin querer. Todavía las estoy descubriendo.


¿Cómo buscas la inspiración?

No la busco, la encuentro fruto de la curiosidad que siempre me invade. Cuando encuentro algo, un libro, un paisaje, un cielo, una película, un momento vivido, o a alguien que me emociona, que se me atraviesa positivamente en el alma, ahí se abre la inspiración. Es la necesidad de entender e interpretar lo vivido, y después la necesidad de compartirlo, todo eso entreteje el punto de partida de la inspiración.


¿Te ves en otro oficio que no sea la música?

La música está en todos los planos de la realidad. Incluso cuando es silencio. No me veo sin ella, ni a mí ni a nadie que sea afortunado.


¿Qué serias capaz de hacer por dinero?

Nada de lo que pudiera arrepentirme. Es mejor respetarse a uno mismo que respetar algo externo por mucho que brille.





AINTZANE CASTILLO

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