4 abr. 2011

ANGELS AND AIRWAVES

ANGELS AND AIRWAVES
-Love-
Geffen Records
2010
Haciéndolo coincidir con el día de San Valentín, la banda norteamericana Angels and Airwaves publica su tercer trabajo, Love. Un ambicioso proyecto formado por 11 canciones configuradas en disco conceptual que generó poderosas expectativas antes de salir al mercado. Aunque el resultado es aceptable, el álbum dista mucho de ser lo que se nos prometía.

Si un grupo antes de publicar su nuevo disco lo compara con Radiohead, U2, The Wall de Pink Floyd o incluso Stanley Kubrick (en una hipotética reedición de 2001) elevando exponencialmente el nivel de exigencia, debería saber que con ello generará unas expectativas difíciles de cumplir. Eso es justamente lo que les ha pasado a Angels And Airwaves con su nuevo álbum. Y ojo, con esto no estoy diciendo que sea un mal disco. Es más, en algunos aspectos es un trabajo de calidad, con sonidos frescos, con cierta experimentación a partir de la cual consiguen un producto diferente y sobre todo una relativa evolución con respecto a sus dos trabajos anteriores. Al menos, esto es lo que se observa en algunas de las canciones que lo componen. Destaca por encima del resto “Hallucinations”, la canción que conjuga los elementos más positivos del álbum: introducción orquestal -aunque de esto se abusa a lo largo del disco-, guitarras limpias con buenos riffs, utilización de la electrónica y muy especialmente en este tema un estribillo que engancha desde la primera escucha. Otras canciones que merecen la pena son “The flight of Apollo” que ofrece numerosos cambios rítmicos con interesantes arreglos orquestales, “Epic holiday” en la que se puede observar su evolución como banda y “Some origins of fire” canción que demuestra que Tom DeLonge puede ser un compositor más que solvente capaz de crear canciones muy pegadizas.
Pero aunque no se puede negar el intento de Angels and Airwaves por buscar sonidos diferentes, justamente esa búsqueda se ha tornado en su contra. Basta con escuchar la introducción instrumental que abre el álbum “Et ducit mundum per luce” para entender la sobredosis de largos interludios e introducciones melodramáticas que encontraremos a lo largo del resto de canciones. Una apuesta que, de haberse hecho de forma dosificada, hubiera tenido un efecto muy positivo, pero machacando como lo hacen acaba resultando desesperante. Además, la evolución que se observa en algunas canciones queda drásticamente frenada por temas prácticamente calcados a otros trabajos anteriores. Es el caso de “Shove” cuyo estribillo es casi idéntico a “Everything’s magic” o “Soul survivor… (2012)” que podría estar incluida en cualquier disco anterior de la banda.
En definitiva en este Love queda patente esa apuesta por un rock con aires espaciales para crear canciones basadas en la épica y en mundos más sensoriales dejando claro el camino que la banda quiere seguir. Otra cosa es que lo hagan adecuadamente. Tal vez deberían dejarse de tanto espacio y bajar los pies a la tierra, ya que esa revolución musical que supuestamente prometían en este álbum se ha quedado en nada, quedando su objetivo a una distancia cósmica y sin añadir más adeptos a su causa.

IVÁN SOBRINO

1 comentario:

Anónimo dijo...

Nunca pensé leer esta opinión y es tal cuel, muy buena critica