8 abr. 2011

SEGURIDAD SOCIAL: CLÁSICOS DEL FUTURO



El grupo Seguridad Social nos habla de su último trabajo, que lleva por título “Clásicos del Futuro”. No es un nombre elegido al azar, sino que es producto de la mezcla entre canciones populares y ritmos modernos. 
 
El disco, mezclado en un estudio analógico de Gijón, ha sido producido por el neoyorkino Mike Mariconda. Contiene 24 versiones que lograrán sorprendernos y sobretodo, divertirnos. Un doble CD en el que canciones de artistas como “The Clash”, Dolores Vargas, Umberto Tozzi, o Moris, comparten cartel con algunas de las adaptaciones grabadas por la banda a lo largo de su trayectoria musical.

Seguridad Social es uno de esos grupos que conoces desde siempre, al menos así es en mi caso. El grupo nació en 1981, cuando yo acababa de cumplir mi primer añito de vida. Crecí con canciones como “Chiquilla”, “Comerranas” o “quiero tener tu presencia”. Las he cantado cientos de veces. También las he bailado y coreado en conciertos, fiestas, bares, con resaca, de madrugada, a la orilla del rio…

Seguridad Social, la banda de rock que revoluciono los 80 se convirtió sin esperarlo en referente de de muchos grupos emergentes y en uno de los grupos con más aguante de la industria musical. Han pasado ya 28 años pero los valencianos siguen dispuestos a dar guerra donde haga falta.
“Clásicos del Futuro” es una contradicción hecha con un propósito. Divertir. Y divertida fue también la conversación que mantuvimos con José Manuel. Nos recibió en la habitación de un hotel de Barcelona. Tenía el brazo izquierdo escayolado, producto de una de sus locuras de escenario. Todo fue muy natural, me descalcé, nos sentamos en su cama y dejamos que la energía fluyese. Charlamos extensamente sobre su carrera profesional pero también sobre su vida personal, sus sentimientos y anhelos.

El disco que presentáis es bastante diferente a vuestros trabajos anteriores. En él se conjugan una serie de elementos que lo hacen singular. He disfrutado mucho escuchándolo. Se me hace raro escuchar la canción “Achilipu” con tantas connotaciones rockeras. Ha sido una experiencia muy divertida.

El rock es un arma poderosa y puedes utilizarlo para reivindicar cualquier cosa que se te ocurra. Nosotros hemos querido reivindicar la fiesta. La intención de este disco es divertir. Nos lo hemos pasado muy bien preparándolo y pensando en cómo hacer coincidir a Los Ramones con Raimundo Amador o a Dolores Vargas con Led Zeppelin. Ha sido un ejercicio de energía y risa pura.

¿Por qué has elegido estos temas? ¿Son canciones con las que tú creciste?

La verdad es que sí. Algunas las conocí siendo niño y otras cuando había crecido un poco más. Pero todas tienen un nexo especial entre ellas porque significaron momentos concretos. Evidentemente podía haber mil más pero todas las que están son.

¿Y cómo ha sido el proceso de creación y desarrollo?

Ha sido muy divertido. No ha sido tan difícil adaptarlas y elegirlas como el hecho de que te las aprueben. El proceso es muy largo y cada canción es inspeccionada por varias editoriales. Luego hay que esperar que el artista acepte la propuesta. Con el tema de Los Clash nos pasó algo muy curioso. La canción se perdió por el camino. Menos mal que hablamos la mujer de Paul Simenon y ella se encargó de llamar a la editorial y decir que le gustaba. Tardamos nueve meses en conseguir hacerla.

El titulo que habéis elegido para el álbum es un poco contradictorio, ¿no? ¿Es por qué lo antiguo se pone de moda? 
 
En un principio se iba a llamar “Diversiones” pero creímos que podíamos hacerlo mejor y escogimos el nombre de la editorial que tengo desde hace diez años.”Clásicos del futuro” le venial al pelo. Hemos querido sacar algo que estaba en el subconsciente colectivo y darle una forma nueva.

¿Cuál es tu canción favorita? ¿Tal vez “Achilipu”, que es la que más suena en este momento?

Sí, pero no por eso. Es en la que hemos puesto más ilusión porque creemos que es una de las mezclas más explosivas que hemos hecho hasta ahora. Con “Achilipu” queríamos hacer algo alegre, sorprendente porque estamos un poco cansados de que en las radios siempre suene lo mismo. Falta rock and roll por todas partes y estamos aburridísimos.

Vosotros sois expertos en eso de mezclar sonidos y ritmos distintos. Hay muchas canciones de Seguridad Social que suenan a mestizaje. ¿Cómo conseguís esa combinación de estilos?

La verdad es que en ese aspecto siempre hemos hecho unas burradas increíbles. Sin ir más lejos, antes metíamos en una bolsita diferentes ritmos y luego sacábamos tres papelitos y sobre esos tres ritmos hacíamos una canción. El 90% de las veces no iba a ningún lado, pero a veces salían cosas divertidas. Nos gusta experimentar y no hacer siempre lo mismo.

Pero vosotros comenzasteis como una banda punk ¿no?

Nosotros no hemos dejado de ser punks. Muchas de nuestras canciones tienen ese estilo enérgico del punk. Hablar de punk como si se tratara de una moda es irreverente porque realmente el punk fue una puerta abierta. No se trata de un movimiento “perro-flauta”, como es el de ahora. El punk siempre ha estado abierto a muchas otras cosas. Aparte de hacer canciones “punk”, hemos ido conociendo nuevos ritmos que nos han gustado mucho, como el ska, funk o la rumba, y los hemos ido añadiendo. Pero no dejan de ser punk. “Chiquilla” es flamenco-punk, por decirlo de alguna manera.
Y el nombre de “Seguridad Social” ¿tiene algo que ver con la reivindicación de una mejora del sistema sanitario actual?

Era un poco de broma en ese sentido. Primero nos llamábamos “paranoicos” pero no nos gustaba mucho. En plenos años 80 se nos ocurrió lo de Seguridad Social en la cola de un ambulatorio. Y por aquél entonces las cosas aún estaban peor. Nos parecieron dos palabras sonoras y que podían impactar en el público, aunque después vinieron grupos como “La polla Records” que nos superó totalmente, algo que me divirtió mucho. Evaristo y yo nos conocemos y por aquel entonces él llevaba una cresta de mohicano y la mía era más bien de “pelo pintxo”, como la de la estatua de la libertad.

Vuestras canciones tienen cierto tono reivindicativo, ¿A que le canta Seguridad Social o de qué se queja?

Sobre todo a la tontería y al adocenamiento. Al borreguísimo, al gaza fascismo, al pseudointelectualismo, a la gente sectaria, a los talibanes. A todos esos que creen que el rock tiene que ser de una manera determinada y no puedes salirte de ahí. A esos, a los borregos.

¿Cuál es ese momento de día en el que te sientes más inspirado para componer?

Yo compongo, generalmente, por necesidad. Tengo la antena siempre abierta y cualquier cosa chocante que me pueda servir, la voy metiendo en el ordenador. Cuando ya tengo bastantes cosas escritas, lo repaso y algunas combinaciones sirven para hacer una canción. Y espero que la inspiración me llegue. La mayoría de las canciones que existen se han escrito en momentos de tristeza. Cuando estas alegre te vas al bar con los amigos. Pero me ha servido de terapia para liberarme de viejos fantasmas.

Y si puede ser junto al mar, supongo que mejor…

Si, el mar no miente nunca. Hace que te enfrentes a ti mismo. De vez en cuando es bueno estar en contacto con el mar para encontrarte a ti mismo.

Hablando sobre tus canciones… ¿Qué es un comerranas?

“Comerrarnas” surgió de una escritura automática que hice una noche que llegué a casa un poco pasado. Tendría unos diecisiete años y no podía dormir, así que empecé a escribir sin pensar en lo que escribía. De ese parrafón prácticamente ilegible y sin sentido, salieron tres o cuatro canciones como “comerranas” o ”Mi almohada está preñada”. Esa noche de pánico me cundió.

Siempre me he preguntado quien seria esa “Chiquilla”…

La mayoría de mis canciones son autobiográficas. Algunas están un poquito exageradas y otras están más ocultas para no mostrarme tan transparente y voluble, algo que no me ha gustado nunca. Pero Chiquilla fue una persona que influyó mucho en mi vida, estuvo mucho tiempo conmigo y ahora desgraciadamente no está porque falleció. La canción iba a dedicada a ella aunque ya hacía tiempo que lo habíamos dejado. Te estoy diciendo cosas que no se las digo a nadie, ¿eh? Luego le hice otra canción que se llama “Polvo de estrellas”, y está ya fue un homenaje de verdad y más triste…

¿Qué serias capaz de hacer por dinero?

Algunas cosas pero no todas, evidentemente. Trabajar, jugar a la lotería…no sé, me gusta el dinero pero no es mi objetivo prioritario.

¿Y por amor?

Por amor haría burradas, y las he hecho. He perdido mucho dinero por amor pero siempre he seguido mi corazón. 

¿Cómo está ahora tu corazón?

Tengo un corazón loco, que se enciende si lo toco (dice entre risas). Mi situación ahora está bien. Llevo mucho tiempo con mi chica y estoy muy contento.

Hablemos de algo que supongo os habrá influido: La crisis. ¿Habéis hecho menos bolos que otros años?

Sin duda. Hemos tenido la fortuna de hacer bastantes bolos pero lo hemos notado. En una media normal hubiéramos hecho 50 bolos pero este verano hemos hecho algunos menos.

¿No crees que quizá habría que bajar un poquito el precio del CD para paliar los efectos de la piratería?

No se puede competir con cero. Nuestro CD vale 15 euros y puedes bajarte una canción por 1 euro. Cuesta 15 euros, tiene 24 canciones y es para toda la vida. En una cena te gastas mucho más y es algo que después desaparece. Un disco es para toda la vida.


¿Pero tú no has pirateado nunca?
No, la verdad es que no. No me gusta. Me compro series, películas pero no me descargo nada. Además soy coleccionista de discos y me encanta el vinilo. No es lo mismo escuchar a los Ramones en vinilo que en CD. El rock suena mucho mejor en vinilo.

Hoy en día cualquiera puede auto producirse, ¿Qué crees que va a pasar con las discográficas?

Las discográficas no desaparecerán, se fusionarán entre ellas y harán pactos. Pero no pueden desaparecer, se juntarán entre ellas.

Y estos programas tipo “Operación triunfo”,”Fama”,” Tu sí que vales… ¿Qué te parecen?

Creo que generan neutralidad. Lamento que haya mucha gente que tal vez podría llegar a algo pero por culpa de estos programas acaba quemándose. Cuando sales de un programa no tienes el mismo apoyo en la calle que en el plató. Cuando un chaval se enfrenta a la verdad y a como está el negocio, los medios … la realidad, es muy triste para ellos. Se dan de bruces y son chavales muy jovencitos que no tiene experiencia.

Además últimamente todo lo que sale es bastante parecido, parece que falta innovación y variedad…

Ese es el problema, pero es por la crisis industrial de la musica. Los locales están llenos de grupos pero el abanico de posibilidades se ha empobrecido. Antes las compañías miraban a medio o largo plazo. Había grupos que con su primer disco no vendían nada pero el tercero era la bomba. Las discográficas arriesgaban con grupos extrañísimos, que se acaban convirtiendo en referente de otros…y todo esto ha desaparecido. Sigue con internet pero tienes que buscar con lupa para encontrar esas cosas.

Pero lo que de verdad cuenta es ver a un grupo en directo, ¿no?

Si, los conciertos son lo más importante, lo más fuerte que hay. Yo creo que es la verdad. En el escenario ves si un grupo es de verdad. Nosotros sólo tenemos bajo, guitarra, batería y voz. Nos jugamos el tipo muchas veces. Estamos de gira continuamente. Paré en el año 96 y me encontré como un pez fuera del agua. Evidentemente en invierno haces menos conciertos pero siempre tienes una actuación que te permite mantener la ilusión de que estás de gira, aunque no lo estés. 

Hace poco te vimos como imagen de la ampliación del Club del Valencia…

Sí, soy muy valencianista y me pidieron que les ayudara. No me importó porque ellos me han ayudado en muchas ocasiones.
Y si te diera a elegir entre el Real Madrid y el Barça, ¿con cuál te quedarías?

Con el Barça, sin duda. Me encanta como juegan. Aunque el Osasunica valiente también mola… (¿Me lo dice porque soy de Pamplona?). 

Llevas desde los seis años dedicándote a la música, no paras ¿Qué te falta por hacer?

Es verdad, llevo desde los seis años. La culpa fue de un profesor del colegio que organizó un grupo con los chicos que “cantábamos menos mal”. Ese fue el germen de mi carrera. Me vi de manera muy natural en los escenarios. Después empecé con el teatro y conseguí sentirme en un escenario mejor que en mi propia casa. He trabajado mucho para llegar a donde estoy pero creo que estaba predestinado para esto. Soy de los que creen en el destino.

¿Conseguiremos que haya más rock and roll?

Nos falta mucho rock and roll. Se trata de mentalidad y de ser un poquito políticamente incorrectos. Está todo demasiado regulado. De vez en cuando necesitamos poner el dedo en la llaga y protestar. El rock es un arma muy poderosa para expresar tus opiniones. Pero ahora mismo lo que más me apetece es divertirme. Por eso lo que hemos hecho con este disco “Clásicos del futuro” es encontrar el elemente lúdico del rock y encontrar la fiesta.

¿Seguiremos escuchando a Seguridad Social dentro de veinte años?

No tengo ni idea y tampoco pienso en ello. Intento vivir el presente aunque a veces se me vaya la bola. Pero hay que tirar para adelante y no dejar que la nostalgia te ciegue. Siempre que te has hecho ilusiones sobre una cosa que te ha salido, lo has visto como normal, y si no te ha salido, te has cogido una frustración tremenda, por eso prefiero no pensar en nada del futuro.


Después de esta larga conversación me marcho pensando en lo natural y divertido que ha sido. En 30 minutos ha conseguido sacar de mi ese elemente lúdico del rock que fluye por mis venas. Hoy he vuelto a aprender que no debemos dejar que la nostalgia nos ciegue. Podemos perderemos el presente. Y hay tanta música que quiero escuchar…

AINTZANE CASTILLO
























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