17 dic. 2010

El 77 fue de nuevo el 77


 La mítica sala Gruta 77 presentaba un lleno absoluto cuando pasadas las 23:45 del 18 de febrero, salía al escenario el grupo británico U.K. Subs, leyenda viva del punk. Un grupo que surgió durante el apogeo del movimiento punk del 77, como, válgale la redundancia, se denominó posteriormente..
Antes, los Vibrators habían calentado el ambiente con una actuación que no se puede catalogar de telonera. Tocaron 20 temas en total, tres más que en Vilnius una semana antes y presentaron varias canciones de su último album “Under the Radar” de finales del año pasado. Las notas más rockeras de la noche surgieron de este grupo también bandera del punk inglés de los 70. Con Ian Knox Carnochan al frente ofrecieron un muy correcto concierto, en el que destacaron el directo de “I need a slave”, “Amphetamine Blue”, coreada por la mitad de la sala y “Baby baby”. Con “Automatic lover” cerraron el show, pero salieron pasados unos minutos a desgranar tres canciones más que no esperaba nadie.
Más tarde hizo su aparición estelar Charlie Harper, miembro originario y auténtico alma mater U.K Subs, tan rubio de bote como siempre, detenido en el tiempo.
Ya desde el comienzo, el espíritu del 77 sobrevolaba el ambiente. Y el principio, con “Emotional Blackmail”, “Kicks” y la archiconocida “New York State Police”, duplicó la velocidad del personal. Otro de sus hits, “Organized crime”, cerraba un cuarteto inicial que dejaba alto el listón para los siguientes temas.



La voz de Harper, la que le gustaría conservar a Lydon actualmente, empezó con mucha fuerza y con su característico rasgado. Sin embargo, fue perdiendo fuelle a medida que avanzaban los chispazos punk. La guitarra de el gran Nicky Garrat fue calentándose y demostró de nuevo, que se trata de una de las mejores bazas del grupo.Cuando alcanzaron en el octavo tema “Crash course” volvieron a dejar claro que se desenvuelven igual de bien en temas más pausados. El subsiguiente “Endangered species” fue uno de los más celebrados y volvió a desatar el pogo entre los presentes. Para ambientar aun más, la sangre no llegó al río, pero sí a una parte del escenario (unos arañazos sin importancia de un aventurado poguero vendado).
Con “Barbie´s dead” colocada estratégicamente, se tomaron un pequeño respiro, que parecían necesitar. Todos, excepto el bajista Alvin Gibbs, integrante del grupo en varias épocas. Cómo ha influenciado el bajo de este grupo en otros bajistas posteriores como Mike Dirnt (Green Day)…
Para el final antes de los bises reservaban un “Keep on running” que terminaron coreando un par de punkis en el escenario, una “Tomorrow´s girls” que ha ganado con los años y dos de sus mayores éxitos “Warhead” y el temazo “Strangehold”. Uno de las mejores canciones punk de siempre.
Después, seis temas más que sonaron sin descanso, entre la celebrada “C.I.D.”, la acompañada de armónica “I live in a car” y un par para terminar el concierto en alto “ Party in Paris” y “Disease”. Y todo esto, mientras el cantante de los Vibrators preguntaba dónde coger un taxi en las primeras filas.
U.K.Subs han perdido cierta popularidad con el paso de los años, sin embargo, ese mismo transcurrir del tiempo los colocará como una de las leyendas de un movimiento que surgió como una nueva forma de vida en un contexto social muy determinado. En su momento, llegaron a tener bastante éxito y posteriormente han incluído “Warhead” en un film de Julien Temple (“This is England”). Tres décadas después, seguimos celebrando, que pese a no publicar material nuevo, sigan visitándonos con asiduidad.


 

QUIQUE ESPEJO

No hay comentarios: