23 may. 2011

JAKOB DYLAN



 Women and Country
 Sony Music

Segunda aventura en solitario para “el hijo de Bob”. Dos años después de su debut como solista, el vástago de Bob Dylan regresa con “Women and country”, un trabajo formado por once temas en el que Jakob Dylan sigue afianzando su propio sonido basado en las profundidades del country y el folk americano de siempre. Un nuevo paso con el que demuestra que su carrera como cantautor debe ser longeva y exitosa. 

Cuando el apellido Dylan acompaña a tu nombre, tu carrera musical entra en un contrapunto con el que es necesario lidiar. Por una parte, no cabe duda de que ser el hijo de una de las grandes figuras de la historia de la música te ayuda a abrir puertas que para otros siempre permanecerán cerradas. Pero, al mismo tiempo, debes afrontar la inmensa presión que supone cargar a tus espaldas con tamaña herencia familiar sabiendo que cada cosa que hagas será comparada y en la que casi con toda probabilidad saldrás perdedor de todos los duelos con tu padre. Asumiendo esa situación, Jakob Dylan optó por formar un grupo (The Wallflowers) alejado del característico sonido de su padre. Una banda con la que empezar a construir su carrera. Fueron cinco discos de rock alternativo con los que consiguió un relativo éxito, especialmente con el destacable LP “Bringing Down the Horse”. Tras más de diez años de experiencia musical y dejando que las cosas fluyeran de forma natural, decidió que era el momento de afrontar su carrera en solitario. 

Su sueño de niño de ser cantautor se hacía realidad en 2008 con la publicación de “Seeing Things”, su primer álbum en solitario, con el que salió bien parado tanto por parte de la crítica como del público. Superado el primer desafío, ahora Jakob Dylan regresa con Women and country”, una apuesta más ambiciosa con la que afianzar definitivamente su carrera como solista. Para ello, el menor de los Dylan ha sabido rodearse de excelentes mimbres para asegurar el mejor sonido posible. No en vano cuenta con el reconocido productor T. Bone Burnett (galardonado con varios Grammy y el Oscar por la canción principal de la película “Crazy Heart”) que ya produjo el mencionado álbum de The Wallflowers “Bringing Down the Horse”. En “Women and country” también cuenta con las colaboraciones de Neko Case y Kelly Hogan en los coros de ocho de las 11 canciones del álbum, así como músicos de primera fila como Marc Ribot o Greg Leisz. 

Toda esta comunión de talento se aúna para crear un clima muy especial a lo largo de todo el disco a través de la consolidación de las raíces musicales americanas que fueron su influencia y ese toque personal de alt-country y folk alternativo que se convierte en su línea clara de trabajo. Un disco en el que Jakob ha optado por cavar en lo más profundo de su ser en busca de un sonido más introspectivo, más meditado y sosegado al que quizás le falte cierta fuerza en determinados momentos imbuido por una espesura conceptual que hace que se le achaque al trabajo una densidad innecesaria que puede hacerlo monótono. Aún con este pero, es indudable la capacidad del autor por construir bellas baladas con preciosas melodías y magníficas letras que narran historias casi familiares con esa magnífica voz en la que te imbuyes, casi como si cantara para ti. Piezas como Nothing but the whole wide world, Everybody’s hurting o Yonder come the blues en las que la instrumentación, su voz y el acompañamiento de los coros, todo se conjunta en la consecución de melodías bucólicas. Temas como Rain dogs que evoca al mejor Tom Waits o Smile when you call me that deudor del Bruce Springsteen más introspectivo ayudan a ver la línea marcada por este segundo trabajo del cantautor. Una línea con la que Jakob da fe de su capacidad para crear geniales melodías que consiguen que todo te resulte cercano, familiar, desde la primera escucha. Canciones conmovedoras que se mueven entre la sensibilidad y la introspección, alejadas de las luces y la grandilocuencia. Historias mínimas llenas de significación personal. Es cierto que no sale de una zona de confort que es en la que se maneja. En su música no hay riesgo, sabe cual es su sitio y no se aleja de él. A medida que su carrera avance estos peros se convertirán en verdaderas exigencias, pero de momento nos quedamos con lo bueno de este “Women and country” que no es poco. La alargada sombra de Bob Dylan cada vez está más difuminada para Jakob.

Iván Sobrino

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